miércoles, diciembre 07, 2005

La Matanza de T... de Belalcázar

Justo dentro de unas horitas me van a despertar para ir de matanza. Y la verdad es que no se si esperar que suceda con un ¡yuju! o con un "joder, pasad de mi de una vez". Por una parte me gusta ir de matanza, desde pequeña he contemplado el hecho de desangrar al cerdo mientras la sangre cae en un barreño con cebolla picada y no sé qué más para hacer morcilla lustre, mientras alguien le va dando vueltas a la mezcla. Y luego ver cómo pelan al cerdo y lo abren, y de su interior sale vapor. Y ponerse a lavar tripas en un barreño de agua helada con sal mientras sientes cómo te escuecen las manos...
Lo que no me gusta es el barullo de gente, y los comentarios de todos, y el tener que estar allí todo el día y poner buena cara, y llegar a casa apestando a humo y mierda y dejar tufillo por doquier. Pero en fin.
Mañana me van a arrastrar hasta el corralón de mi abuela, y tomaré mantecados mientras las mujeres los mojan en el café caliente que traen en los grandes termos. Y comeré la moraga que saquen a mediodia, y las típicas migas unas horas después, mientras los hombres pican la carne y el tocino... Espero que me dejen guarrear con el mortero y embuchar el chorizo/morcilla/salchichón en las tripas... nunca me han dejado... pero llevo tres años sin presentarme en ninguna de las matanzas por voluntad propia.
Ya os contaré. Aunque salvándose de los embutidos y el jamón, por mi me libraba de hacer matanzas. No me gusta el sabor de la carne de los cerdos que matamos. Es como si se les quedase impregnado el olor del humo, pero aunque no me digan que la carne que me dan a comer es de matanza, lo noto por el sabor. Prefiero la de la carnicería, que sólo sabe a carne. O quizá podamos meter aquí el rollo de la caverna del famoso Platón y decir que el verdadero sabor del cerdo es el de la matanza.
En fin, que este post no es intersante en absoluto, pero no tengo nada que contar.
Saludosss... assessinosss...
Está sonando: Victim of Love, de Engelsstaub.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

weno, a mi las matanzas me ecantan...de hecho, me quedé con las ganas de ir el otro día a una, pero mi padre no nos llevó...a mi me encanta todo menos el acto de matar al cerdo. Siempre soy yo(junto con mi hermana)la encargada de hacer los embutidos(con la inestimable ayuda de mi abuela...vaaaaaale, nosotras somos la ayuda y ella hace los embutidos) pero weno, ya habrá otras matanzas...me gusta mucho la carne de matanza, es mas autentica, y el estar con la gente, el olor a humo...mmmmmm es genial, amo los cortijos...

Rubén L.C. dijo...

Pues yo si te digo la verdad sole he ido a una, y no sali muy bien de aquella experiencia (mas bien porque la sangre me marea un poco, jeje). XD