Es que llevo cinco tés pal cuerpo. Ni desayuno ni cena. Té. Esta mediodía (más bien a las cinco, cuando por fin el puñetero bus ha decidido pasar y he llegado a casa) he comido verdura con jamón (ñam) y nada... Que esto de dejar la cocacola y el chocolate... es muy malo. Me he tenido que buscar otro vicio para compensarlo.
Hoy he conocido a mi estudiante de "intercambio linguístico". Se llama Dave y es de Kilkenny, si mi memoria fonética no me falla xD. Habla español bastante bien (es el primer guiri del que tengo constancia que conoce el uso del subjuntivo) y ha estado de Erasmus en Barcelona y en Berlín. También estudia alemán y japo (se ha ganado mi respeto por esto). Y también porque hemos estado despotricando juntos contra los pijillos y los fucking idiot trendy people que van al Trinity Rooms (es una discoteca). Este es de los míos (queda descubrir sus gustos musicales). Y me ha ofrecido ir a la fiesta de cumpleaños de una amiga (que dicho sea de paso, se llama Ciara y estuvo estudiando en Granada este último curso) pero al local donde van a ir hay que pagar 15 euros (porque es Halloween y toda esa mierda) y como estoy sin dinero pues ya quedaremos otro día.
Entre Dave y Rose (mi fabulosa flatmate) están quitándome el trauma de que tengo un acentaco español del 15, porque un día pregunté dónde estaba un sitio en la facultad y el muchacho me dijo: I don't know, "louuu sieentouuu..." y me quedé to rayada...
En fin que me voy. Que sus quiero. Me voy a terminar el té, que se enfría.

Está sonando: I cannot see his colour, de The Village OST.
