domingo, septiembre 21, 2014

Primera semana

Bueno gente, pues yo ya llevo unos diítas en Irlanda, y qué os puedo decir, que me encanta. 

Mary es un amor de persona, es una cachonda mental, y los niños pasan de "no los soporto, por favor mátalos" a "no los mates, que me los como" en 2 segundos. Pero normalmente están en el lado positivo. 

El día 16 salí desde Madrid para aquí y quitando que perdí mi chaqueta (la luz del baño se apagó y casi salí con el culo al aire. Ya estaba la cola así que fui y cuando había entrado (estaba en prioridad) recordé el abrigo pero ya no estaba. Fue cosa de cinco minutos, pero vamos, que en cinco minutos perdí 60 pavos by the face). 

Al aterrizar no tuve que esperar mucho. No me recogió Mary, porque estaba con Ryan en el hospital, el nene ingresado por unos puntos que se le habían infectado, pero vino su sobrino, de Cork. Me sentí muy mal porque de primeras es que no le entendía una palabra, pero hemos hecho el esfuerzo y el chaval es bastante majo. Dice "like" en todas las frases, pero es de Coggggk y no se le puede hacer nada. Enfermero y currando en Limerick. Un osito. Chicos, creo que es un buen partido, a por él. (porque no, no creo que sea hetero el chaval. Aunque también puede ser que es tímido). Como Ryan, que es el mayor, no estaba, fuimos a recoger a Jake del cole, y salió de clase tocando su tin whistle. Ya de paso trató de lucirse porque estaba yo pero no le salió muy bien al pobre xD. Por la tarde me "convenció" para salir a dibujar al patio y Brian aprovechó para sacarnos alguna foto. Por cierto ya de paso os presento mi cuarto. 
   

Al día siguiente vino Mary a la hora de comer. Jake había pedido expresamente que fuera a recogerlo yo. Jake es como un gato. Pasó todo el día anterior encima de mí (saltando sobre mí, literalmente) para que le diera abrazos y besos y mimos varios. Después se pasó la noche asegurándose de que comía (alimentándome, vaya), y por la mañana me hizo porridge para desayunar. Con carita de miel incluída. Al venir la madre se desató la mamitis que tenía desde hace días por estar ella con el hermano en el hospital de Dublin. Es un gato, y como ya os imagináis, eso también cubre la mala hostia. Tiene una boca el niño que ya la quisiera yo. No he visto nunca salir tantas palabrotas de un niño de 9 años. Aquí en las fotos sale tranquilote, dibujando zombis del libro que me pidieron que trajera ( lo reconocerá) 
Por la tarde fue mi cumpleaños, así que todos se las ingeniaron para celebrarlo. No me dio tiempo a hacer fotos de la tarta con las velas, pero esto es lo que me dieron. La tarjeta de dentro del sobre está llena de bienvenidas. Cenamos cottage pie y mogollón de porquerías. Que hablando de porquerías, a los niños les pirra comer gelatina mezclada con helado y por la mañana se dan de toñas para desayunar shreddies, que básicamente son allbran con forma de cuadritos. Tampoco es pa tanto. Al día siguiente fuimos andando camino al colegio para que yo aprendiera el camino. Es media hora de ida y media de vuelta. En total, dos horas diarias de paseo. Al lado del colegio, el Patrician Primary School, pasa el río Liffey, que desemboca en Dublin. Hay mogollón de patos siempre e incluso cisnes. 
Los días que Mary empieza temprano y no los levanta ella, mi día comienza a las seis y media de la mañana. Los nenes no se levantan hasta las siete y media, pero me da para prepararles el lunchbox y desayunar con tranquilidad. Algunos días he desayunado porridge. Llena mucho y me da aguante. Por cierto la lámpara es una flipada, se enciende si la tocas. 
Más vistas del Liffey desde el puente. 
Para ir al Tesco tengo que atravesar un parquecillo muy majo. 
Estas flores son de camino al cole. 
A los críos les encantan las manualidades, así que hemos empezado a hacer unas huchas de papel maché. Mary aprovechó a echar fotos y la verdad es que durante un buen rato no hay niños porque ni hablan ni nada.
   
Esta última es de esta mañana que Jake se ha empeñado en "hacerme" dibujos. Entiéndase más bien que ha estado churreteando papel con goterones de pintura y que por suerte no ha ido a más. Aunque ahora tiene la camiseta llena de témpera y chocolate. 
Anoche me tocó dormirlos porque Mary tenía turno de noche (es garda (policía)), y estuve leyéndole a Jake uno de los libros de How to train your dragon. 

Ryan se sirve solo, pero escuchamos todas las noches un capítulo de welcome to night vale porque con permiso de su madre lo he enganchado, y le gusta hasta tal punto que con una vez que lo escuche se sabe los diálogos de memoria. 

Sea como sea, Jake se ha colado esta noche en mi cuarto a las cinco de la mañana y ha dormido conmigo. Intentaré que no lo tome por costumbre, porque es un koala. 

El viernes fui a Naas a la academia, y allí hice mi test de inglés. Uno escrito y uno hablado. Sólo fallé una pregunta, y me sorprendió que el tipo me dijera que directamente podía entrar a por el proficiency, porque me veía peor de nivel. Supongo que será el hablado y eso, que mi speaking es horrible. (Ya empiezo a coger acentillo de nuevo). 

Otra cosa, Ryan se va a disfrazar de Harry Potter en Halloween, aprovechando que tiene la capa de Gryffindor y las gafitas redondas. Se pasa el día en Pottermore cociendo pociones. Y hablamos mucho de zombis. 

Y esta ha sido mi semana. 

Habladme, que me aburro. 

Por cierto, cada uno de ellos tiene un acento distinto. Jake se come las T, y Mary y Ryan las pronuncian de forma similar pero luego el acento es diferente.

2 comentarios:

Mario M. dijo...

Hola! La verdad es que no sé quién eres ni por qué llegaste a mi blog, que soy el de Salchicha City, que no escribo desde 2011 y hoy he publicado una entrada. No obstante, te escribo porque me impresiona encontrar una entrada justo hoy. Es sencillamente impresionante.

Como me he metido de repente no sé de qué va el post (debería leer lo previo) pero me gusta que seas perseverante.

Mario M. dijo...

¿Me dejarías tu correo personal, a ver si podemos hablar de forma más cercana? (La verdad es que no se me ocurre cómo sin ser de forma "pública").