domingo, julio 17, 2011

Doscientos veinte

Son los días aproximados que me quedan para volar lejos, lejos, tan lejos que el avión cuesta una burrada y que conoceré otro océano y otro continente. Así de lejos.

Y por lo del avión, miedo me da volver a mirar porque British Airways e Iberia me muestran los vuelos (ida y vuelta) por no menos de 1400 euros. Cágate, lorito. Necesito un trabajo rentable para poder pagarlo :S

Tengo ganas de llegar. De llegar y de sentirme más extranjera que nunca en mi propio idioma con un acento distinto. De llevar un callejero en la mochila. De entrar en librerías de segunda mano y oler los libros viejos y preguntarme qué historias han visto. De tomarme una cocacola y comparar el sabor con el de aquí. De imaginar historias mientras observo el perfil de la ciudad y el ir y venir de sus ciudadanos.

Echaré de menos España, por supuesto. Mis amigos, mi familia, los lugares de siempre, las tapas, los abrazos de mi gente, los paisajes conocidos, la silueta de las sierras en la lejanía en mi pueblo, el piar continuo de los pájaros, los árboles frondosos del parque frente a mi casa, los platos de mi madre, a mi gata, los mensajes diarios de Movistar, el subir al Ábaco con mis amigos a tomar un té, la Alhambra desde el mirador de San Nicolás, el paseo de los Tristes, las visitas de Morwen, la malafollá granaína, la bordería genuína del hablar español...

y las palabrotas. Si en Limerick me sentía fuera de lugar blasfemando... no quiero ni imaginar cómo estaré allí xD

Pero en esos 220 días tengo muchísimo que hacer. Y no quiero que me pare nadie. Porque allí me espera gente que me muero por conocer en persona, porque pasaré allí días que siempre guardaré en la memoria y porque es una oportunidad estupenda para abrirme más las puertas del mundo.

Allá voy.

4 comentarios:

Murat dijo...

Mucha suerte, yo hice algo parecido hace poquito y ha sido terapeutico. Un saludo

Ariniel dijo...

Yo es que va encartando ya una salida fuera de la frontera que sea por más de una semana...

Don Quijote de Bolonia dijo...

Sheila, amor, no tengas miedo de irte a otro país y poner un océano de por medio, eso de vez en cuando viene genial, te lo dice un africano adoptivo que pasó bastante tiempo fuera...
Ya verás lo bien que te viene conocer a esa persona que se muere por ti y que en vez de morir te va a dar la vida, mi niña. Y lo de contar días y sentirse extranjero... pues va en gustos. Busca "LA EXTRANJERA" de Liliana Felipe
http://www.youtube.com/watch?v=lNQNs1uZ6iE

Anónimo dijo...

En esos momentos es cuando se echan de menos las ofertas de Ryanair, ¿verdad? xD